PAMPLONA OCDS. PROMESAS AL CARMELO TERESIANO



PAMPLONA OCDS. PROMESAS AL CARMELO TERESIANO


Me dice Su Majestad muchas veces, mostrándome gran amor:

“Ya eres mía y Yo soy tuyo” (Vida 39,21).


Tarde de sábado en Pamplona 6 de noviembre 2021, el Carmelo Descalzo de la Provincia de San Joaquín y Santa Ana está de fiesta, cinco hermanos de la Orden Seglar van a entregar su SI para vivir en obsequio de Jesús desde el carisma de Teresa de Jesús de los Carmelitas Descalzos.


Son las 5 de la tarde y todos estamos preparados en la iglesia de los Carmelitas, en el corazón de Pamplona, para acompañar a Esther, Josetxo, Carmen, Isabel y María en este paso tan bonito, distinto de tantos de estos días, para decirnos que quieren vivir desde tus atrios, Jesús. Preside la ceremonia el Padre Antonio Viguri, OCD, delegado en la Provincia de San Joaquín y Santa Ana para la Orden Seglar y Superior del convento de Pamplona. Al órgano el Padre Javier Compes, OCD. Ayuda en los cantos y liturgia el hermano de la OCDS José Manuel. Además, los postulantes Isabel y Josetxo participan en la liturgia de la Palabra.


Desde el inicio pusimos en el altar a hermanos que nos dejaron, pero para los que queremos un recuerdo al modo que Jesús nos ha prometido, a saber, Charo Carnicero, Flora, Eloísa. También recordamos las pérdidas recientes de un hermano de Pilar Izquierdo y el marido de Isabel, Antonio Gallego y, por último, pusimos en el altar, la alegría de ser abuelos para la hermana Amparo y su marido Heraclio.



La Palabra nos ayudó a afinar y entender el significado de lo que estábamos viviendo así Esther 4, 17 intercesora ante Dios de los que le rodean nos recuerda nuestro carisma como carmelitas, el Salmo 23 la seguridad que brinda confiar en el Buen Pastor a pesar de las dificultades que nos toquen y el Evangelio nos dio la guía de cómo se sigue a Jesús: “niéguese a si mismo, tome su cruz y sígame”(Mateo 16,24) y precisamente los cinco postulantes, al hilo de la exigencia de Jesús, de forma individual, acompañados por la hermana formadora Amparo Esparza, fueron ofreciendo sus promesas de obediencia, pobreza y castidad a la Orden de los Carmelitas Descalzos Teresianos. Obediencia, sobre todo a Dios; pobreza entendida desde el desapego de lo que nos rodea y la castidad como apertura a caminos de amor.


Esther de Jesús y José de Santa Teresa, ofrecieron promesas temporales por dos años y las hermanas Carmen de Jesús y María, Isabel de la Cruz y María Jesús del Buen Pastor las definitivas. Todo ello después del periodo de formación necesaria y previa requerida.





En la Oración de los Fieles las peticiones realizadas espontáneamente por los que allí estábamos se volcaron en el bien para los hermanos protagonistas de la fiesta, el bien para sus familias, el bien para la Orden, el bien por todos los que habían quedado en el recuerdo… Continuó la ceremonia con la Eucaristía, Comunión hasta llegar a la Despedida a la que se unió el agradecimiento, primero a la generosidad de los hermanos que querían acompañarnos en el seguimiento a Jesús, a los frailes Carmelitas de Pamplona por su ayuda. Se recordó especialmente al padre Jesús Murillo y al Padre Viguri, a los hermanos de la Orden Seglar que ya no estaban con nosotros, pero habían compartido parte del camino que nos había traído hasta aquí, una vez más Charo Carnicero, Eloísa Brignol. Agradecimiento que también se extendió a todos los que de una manera u otra habían colaborado para hacer realidad la ceremonia, la fiesta.


Solemos decir que nuestra familia, la del Carmelo Descalzo Teresiano, es como un árbol con tres ramas igual de fuertes: los frailes, las madres y los seglares. Y también esta idea tuvo presencia en lo que os estoy contando, ya que cada uno de los hermanos protagonistas fue obsequiado con un detalle de los que elaboran en el convento de madres Carmelitas Descalzas de Olza. De esta manera, aunque de una forma simbólica la segunda rama, que igual parecía ausente no lo estuvo y, además, seguro, seguro que contábamos con sus oraciones intercesoras.





A continuación de la Misa los fotógrafos oficiales que cubrieron el evento, Omar, Heraclio y Úrsula, recogieron el testimonio en imagen de los que allí estuvimos y que de alguna manera os traigo aquí. Gracias a los tres.


Como colofón, un ágape preparado con la aportación de todos ayudó a celebrar, festejar, disfrutar este acontecimiento. Así lo hicimos, no era para menos, no solo por la alegría que nos han dado los cinco de la fiesta, que ha sido mucha, sino porque además hay que añadir el llevar desde casi Navidades del 2019 sin juntarnos, sin celebrar.


“Ya eres mía, Yo soy tuyo” escuchaba Teresa. Intercedo para que también lo escuchéis vosotros, Esther, Josetxo, Carmen, Isabel y María Jesús. Que Dios os bendiga.


Amparo Esparza Irigoyen, OCDS Pamplona








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